PAIN WILL HELP US
― El dolor, sí, llega sin avisar. Irrumpe en nuestra casa, sin que le hayamos dado permiso, prepotente, orgulloso de sí mismo, con chulería, reclamando nuestra atención. Nos quedamos un tanto perplejos, Quizás le dejamos pasar. Acaso nuestra paciencia llegue al límite de permitirnos conversar con él. Es un error, claro. Se mire por donde se mire. Porque el dolor, si se lo permitimos, nos invadirá. Lo conquistará todo. Tratará de hacerse el dueño y señor de nuestros lugares más íntimos. Nos robará [...].




